miércoles, 26 de diciembre de 2012
viernes, 14 de diciembre de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
O ESPELLO DOS ANOS
Devanceiro
calado no buraco dun sono,
Petando
con forza no corpo recen parido.
Berrando
no eido as mágoas de outono
Bota
hoxe no lixo o tempo esquecido.
Virá
a nova folla a revestir a pola
Onde está o sangue derramado polo vento.
Alí,
agochada na memoria prende a ola
unha
leve marusía no teu contento.
O
espello dos anos é un lento deserto
Onde
o lume debuxa espectros de lingua xorda.
Caendo sempre nas pozas ceibes do incerto,
Os
nenos choupan coa morte e soltan corda.
sábado, 28 de abril de 2012
PARÁLISIS
“Limpiaba los pasillos con vómitos de lejía,
Mientras su cuerpo de cristal se
fragmentaba por las esquinas.”
¡Oh bella Lucia! El ojo contiene mundos de esperma arrodillado,
Que deambulan de aquí para allá sin
pararse a mirar la sangre
Que brota de un recién llegado…
Atisbo un secreto que frunce el ceño
cuando te nombra, ya poco importa,
La musa se aparta del hedor paralítico de
los muertos
Que vomitan lejía por los pasillos,
sedientos de besos…
Veo como aletean tus pestañas, cual alas
mudas que alcanzan altura
A la sombra de la palabra.
“A la rueda rueda de pan y canela” canta
la niña su canción perpetua,
Que inunda los llantos de las parteras,
que baja a la calle y grita su pena.
Será este otoño vestido de esquelas que lame cenizas por las
aceras
Que busca tu mano pero no la encuentra,
que encoge mi sueño
Y suelta las riendas…
¡Oh bella Lucia! luciérnaga de carne fría, ¿Dónde vas tan femenina?
Voy a los umbrales de tu sonrisa a
recoger el fruto de mi belleza,
Voy a vomitar lejía para limpiar la
herida de esta calavera…
jueves, 22 de marzo de 2012
MI ÁNGEL DE LA GUARDA
Encima de la cama en perspectiva,
Mi Ángel de la guarda agazapado
Siempre atento a la combativa
Luz cegadora de cualquier pecado.
Desde niño le recuerdo alerta
En sus alas de escayola apoyado.
Desplegando su bondad incierta
En los días cotidianos de a diario.
Con halo divino, arrodillado
Cargando con el peso excesivo,
De mirar sin querer ver el callado
Grito de mis cuatro rezos esquivos.
Su nombre llevo a mi persona atado.
Desde la cuna fiel me acompaña
Cual escudero más sacrificado,
Pues Miguel Ángel dicen que me llaman.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)