sábado, 28 de abril de 2012

PARÁLISIS


“Limpiaba los pasillos  con vómitos de lejía,
Mientras su cuerpo de cristal se fragmentaba por las esquinas.”
¡Oh  bella Lucia! El ojo contiene  mundos  de esperma arrodillado,          
Que deambulan de aquí para allá sin pararse a mirar la sangre                  
Que brota de un recién llegado…
Atisbo un secreto que frunce el ceño cuando te nombra, ya poco importa,           
La musa se aparta del hedor paralítico de los muertos
Que vomitan lejía por los pasillos, sedientos de  besos…
Veo como aletean tus pestañas, cual alas mudas que alcanzan altura           
A la sombra de la palabra.
“A la rueda rueda de pan y canela” canta la niña su canción perpetua,
Que inunda los llantos de las parteras, que baja a la calle y grita su pena.
Será este otoño  vestido de esquelas que lame cenizas por las aceras
Que busca tu mano pero no la encuentra, que encoge mi sueño
Y suelta las riendas…
¡Oh bella Lucia! luciérnaga  de carne fría, ¿Dónde vas tan femenina?
Voy a los umbrales de tu sonrisa a recoger el fruto de mi belleza,
Voy a vomitar lejía para limpiar la herida  de esta calavera…