Tu lejanía se dibuja en mi corazón
Como la tormenta se resume en el rayo.
Y aún sabiendo que no hay mayor engaño
Mi amor no acata otro fallo que su sinrazón.
Así voy pasando día a día el presente
Gobernado por la diestra mano del deseo,
Sin poder encontrar en él mejor consuelo
Que esperar de cada noche la siguiente.
Vendrá luego la musa a picotear mi costado
Sin darme cuenta apenas te escribiré un poema.
Después, con los años, tendré amores alados.
Con cartas alimentaré pesar y condena
Por vivir, mi vida apartaré de tu pasado
Para no hallar norte detrás de tanta pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario